El Lore de Drew Wagar: Un primer contacto con el Universo de Elite

Estamos el año 3303.

Después de siglos de luchas, la humanidad dispone de viaje hiperespacial y ha colonizado un área de unos 400 años luz de radio más allá de nuestro sistema solar. Estos “Mundos Centrales” (también conocidos como “la Burbuja”) son en los que la Humanidad se desarrolla. Hay estaciones, naves, puestos avanzados y todo lo que ello conlleva: política, conflictos, comercio, piratería, cazarrecompensas y guerra. Más allá del espacio civilizado está “la Frontera”, la inmensidad inexplorada de la Galaxia; allí solo hay colonias lejanas, misteriosos naufragios y lugares astronómicos donde maravillarse. Incluso hay rumores acerca de la existencia de alienígenas.

El Universo es un lugar peligroso. El Lado Oscuro de la Humanidad se exacerba en el vacío y la justicia a menudo se dispensa mediante el uso final de las armas.

Ser propietario de una nave espacial es ahora algo corriente. Millones de pilotos han tomado el vacío, volando entre sistemas con el objetivo de ganar dinero con el que enriquecerse. El dinero sigue siendo el principal medio de pago a lo largo de los diferentes sistemas, aceptándose universalmente los “créditos” como unidad monetaria. Cuando comience el juego, recibirá un puñado de créditos y una nave básica modelo “Sidewinder” (“serpiente de cascabel”; muchas naves en Elite tiene nombre de serpientes). No es una mala nave, pero su rango de salto pequeño, su escasa capacidad de almacenamiento y su limitado armamento, que le impide defenderse de enemigos más fuertes, harán que se plantee la compra de una nave mayor en poco tiempo.

Pero para ganar créditos se necesita trabajar. El comercio es una forma sensata de empezar, comprando barato y vendiendo caro. También puede dedicarse a hacer misiones que se encuentren disponibles, si bien los que las ofrecen pueden requerir que se tenga un cierto nivel de habilidad antes de dar trabajos más lucrativos. También puede considerarse la actividad de cazarrecompensas, aunque es recomendable adquirir una nave más potente antes de empezar.

Los pilotos se clasifican en una escala referida a sus aptitudes en comercio, exploración y combate. En el combate se comienza como “inofensivo” para, si sobrevive a sus primeros enfrentamientos, pasar a “casi inofensivo”, pudiendo comenzar desde ahí una progresión que tal vez algún día lleve a las embriagadoras alturas de “Elite”. Algunos pueden considerar que la violencia no es para ellos, por lo que pueden seguir una ruta más pacífica hacia la riqueza. Usted decide, nadie va a decirle qué hacer.

Sin embargo, un poco de orientación sí que puede serle útil. Si su deseo es abrir un camino a través de los restos destrozados de sus enemigos, le podemos sugerir una nave como la “Vulture”: sutil no es, pero sí una luchadora de principio a fin. Si lo suyo es la exploración, su nave es una ASP Explorer. Si desea dedicarse al comercio, lo ideal es empezar con una empresa de transportes y una Type-6. Por supuesto, puede que aún sea pronto para hacer una elección de trayectoria profesional de este tipo, por lo que puede decantarse por una nave que haga un poco de todo, y para ello nada mejor que una Cobra Mk III, la cual combina velocidad con potencia, teniendo la suficiente capacidad de almacenamiento y versatilidad como para ser flexible en la elección del uso que le quiera dar. No es la mejor nave en nada, pero puede hacer todo lo suficientemente bien debido a su notable diseño modular. Muchos pilotos, aunque les sobre el dinero, no vuelan en otra cosa que no sea en esta icónica nave.

Todas las naves disponen de componentes internos, como el motor de distorsión, que las impulsa a través de los años luz. Los láseres y armas cinéticas les dan capacidad ofensiva, mientras que escudos y armaduras los protegen de ataques hostiles. Otro tipo de equipamiento puede dar características adicionales, como facilitar los aterrizajes en bases o permitir la recarga de combustible desde las mismas estrellas. Las naves de mayor tamaño tienen claramente un mayor espacio, si bien naves más pequeñas las superan en rapidez, agilidad y ofrecen un blanco más pequeño. Muchas naves se encuentran optimizadas para ciertas tareas, así que elija cuidadosamente.

Cuando se compra una nave nueva, se adquiere con un equipamiento básico, por lo que no está de más asegurarse de que tiene el dinero suficiente para equiparla a su gusto antes de sacarla del astillero y lanzarse al espacio.

Pero los accidentes pueden ocurrir, su nave puede ser destruida de múltiples formas y el seguro de recompra puede ser muy elevado, así que cumpla siempre esta Regla de Oro: “nunca vuele sin tener dinero suficiente para, al menos, una recompra de la nave”.

Que no te pase lo que a Billy…

 

Una vez que haya comenzado, puede que se pregunte sobre la situación política del universo en el que se encuentra. Es algo que puede ignorarse en su mayor parte si se desea, pero una pequeña explicación puede servirle para orientarse, ya que se pueden llevar a cabo misiones para poderes políticos, para así ganarse su confianza, si bien trabajar para uno puede hacerle menos bienvenido para el resto, por lo que debe meditar su elección con cuidado.

La Federación es la más antigua súper potencia, teniendo su sede en Sol (nuestro hogar original, donde la Tierra aún orbita); es un vasto conglomerado de corporaciones comerciales donde reina el capitalismo, en la que los pilares de su sociedad son el consumo excesivo, la codicia y el materialismo, siendo muy frecuente encontrarse casos de riqueza ilimitada y de pobreza aplastante. De carácter Presidencialista, la Federación es la mayor potencia humana en la Galaxia.

Su rival tradicional, desde hace miles de años, es el Imperio, con sede en el sistema Achenar. Fundado en medio de controversias, es una sociedad radicalmente diferente, con rangos y papeles extremadamente estratificados: por encima de todos está el Emperador y sus reglas, por debajo se encuentran los Senadores, los Patronos, los Clientes, los Ciudadanos y, finalmente, los Esclavos, que son los que trabajan para mantener a flote la economía del Imperio. El diseño imperial es suave e impresionante. La sociedad es extravagante, un lugar donde a quién conoces es más importante que cualquier otra cosa, y en la que las líneas de sangre y linaje cuentan más que los créditos en el banco.

La Alianza es la tercera súper potencia, formada en el último siglo más o menos, como resistencia frente a las otras dos. Su autoridad tiene su sede en el sistema Alioth, ofreciendo una alternativa al capitalismo de la Federación o la hegemonía del Imperio. Sus principios fundadores son la libertad y la autodeterminación.

Se puede necesitar cierto tipo de naves para ofrecer servicios a estas súper potencias y para subir de rango con ellas, para lo que se le puede encomendar la tarea de socavar activamente la posición de las potencias rivales, debiendo tener en cuenta que sus decisiones pueden tener consecuencias futuras. También puede jurar lealtad a alguna de esta súper potencias y sus principales representantes, uniéndose a lo que se denomina Power Play, lo cual le proporcionará recompensas, si bien el hecho de destacar sus opiniones políticas de esta manera le convertirá en un objetivo para otras personas que no compartan sus puntos de vista.

Puede que le resulte más sencillo mantener sus afinidades políticas en el ámbito local: en todos los sistemas habitados existen las llamadas “facciones menores”, que compiten entre ellas por el control del mismo y de sus estaciones espaciales. Muchos otros pilotos puede que sean miembros de estas facciones, y que coordinen sus actividades para intentar mejorar la economía particular de cada una de ellas. Si trabaja para ellos, recibirá un trato preferencial y acceso a misiones exclusivas. Como en el caso anterior, alinearse con una facción concreta puede hacer que se vuelva un enemigo a los ojos de los demás.

Pasado un tiempo, puede que reciba invitaciones de otros habitantes del Espacio. Los “Ingenieros” son unos de ellos, ofreciendo mejoras para las naves y sus equipamientos a cambio de materiales y créditos. Si desea que su nave sea la mejor posible para una tarea concreta, tendrá que visitar a estos individuos tan intrigantes.

Si el comercio y el combate no le atraen, tal vez sienta la llamada del Vacío. Los exploradores se han aventurado a descubrir la Galaxia, si bien solo un porcentaje ínfimo de la misma ha sido cartografiado. Fuera de la Burbuja se encuentra lo desconocido: miles de millones de planetas, innumerables nebulosas y todo tipo de lugares sorprendentes. También existe el peligro, en forma obvia de estrellas de neutrones y agujeros negros, si bien el explorador solitario, lejos de cualquier ayuda, es especialmente vulnerable a muchas cosas. Si va a partir lejos de casa, asegúrese de que su nave se encuentra preparada para una singladura de largo plazo; una avería que sería trivial cerca de los astilleros de reparación de una estación espacial, podría ser fatal a mil años luz, en medio de la oscuridad. Tras la exploración, usted puede vender los datos astronómicos que haya ido recolectando, pudiendo obtener suculentas pagas que, en caso de descubrir planetas similares a la Tierra, pueden ser muy generosas, aparte del hecho de que tiene oportunidad de poner su nombre en el mapa galáctico si es el primero en descubrir algo nuevo.

Y tal vez, sólo tal vez, podrá incluso descubrir los misterios que rondan en la oscuridad. Durante cientos de años ha habido rumores provenientes de las profundidades del espacio sobre la existencia de Raxxla, un planeta que se cree perdido en el vacío con grandes tesoros. Una supuesta conspiración en relación con las actividades de las súper potencias salió a la luz hace poco, culminando con la muerte infame de una joven. Más allá de esto, todo son rumores sobre naves alienígenas que deambulan por el espacio, esperando para emboscar a los comandantes.

Lo que haga, será por su elección. Brillará en su propio camino. Asumir riesgos o jugar sobre seguro. No hay bien o mal.

Vuele seguro…y si no puede…¡vuele en peligro!