El Lore de Drew Wagar: las Naves Generacionales

La historia de las Naves Generacionales es la historia de los primeros aventureros que se lanzaron al vacío espacial en buques muchos más primitivos de los que disfrutan los jugadores de Elite: Dangerous en el siglo XXXIV.

En la historia de Elite: Dangerous (que va desde el día presente hasta el año 3300 en que se desarrolla el juego), los siglos comprendidos entre los años 2200 y 2700 han sido denominados la “Edad Dorada” de la exploración, aunque la tecnología era primitiva para los estándares del siglo XXXIV, sin comunicaciones más veloces que la luz, ni hiperespacio, y contando con armas primitivas y duras condiciones de vida.

El objeto del presente artículo es hacer referencia a uno de los principales componentes del Lore de Elite: Dangerous: las míticas Naves Generacionales.

Pero, ¿qué es una Nave Generacional? Se trata de un término bien conocido de la Ciencia Ficción; ¡dale un vistazo a la correspondiente entrada en la Wikipedia y vuelva a informar, Comandante!

Muchos miles de Naves Generacionales abandonaron la Tierra desde el siglo XXI (la primera en 2097), pero parece que el proceso de lanzamiento no se encontraba bien regulado, ya que muchas no estaban tan bien preparadas como deberían haberlo estado. En esos días en los que no existían las comunicaciones a mayor velocidad que la luz, muchos de los potenciales colonos que iban a bordo tuvieron que enfrentarse por sí mismos a terribles riesgos y viajar miles de años luz en el vacío, algo no muy diferente a las caravanas de carromatos que hicieron el viaje a través de los antiguos Estados Unidos de los siglos XVIII y XIX.

Los registros indican que fueron lanzadas hasta 70.000 Naves Generacionales. Algunas de ellas tuvieron éxito en la fundación de nuevos mundos.

La mayoría, no.

Algunos, según los informes, incluso lograron volver con relatos de sus aventuras.

Muchas se perdieron en el espacio profundo, con sus cascos muertos transportando a sus pasajeros en una trayectoria interminable a través del vacío. Otros lograron aterrizar y sobrevivir durante muchas décadas, antes de verse aniquilados por algún desastre local. Algunos pueden aún estar vivos, limitados a realizar comunicaciones a menor velocidad que la luz o a no realizar ninguna comunicación en absoluto, ya que sus equipos pueden haber fallado con el transcurso de los siglos. Se puede decir que han desaparecido sin dejar señal, aunque quizás alguien pueda encontrar rastros que nos guíen hacia ellos.

Alguna naves se encontrarían en su 30ª generación, viajando por el espacio “normal” a velocidades relativistas. Curiosamente, si se hacen los correspondientes cálculos, se puede ver que a velocidades relativistas el tiempo a bordo de los buques se ha comprimido y ralentizado para sus pasajeros. Posteriores observaciones llevan a la conclusión de que muchos de las naves deberían estar cerca de alcanzar sus destinos originales, más si tenemos en cuenta que fueron dirigidas a estrellas en un radio de 100 años luz de Tierra (algo que parecía plausible para la tecnología de los siglos XXI a XXIV). La distancia máxima real que podían recorrer se estimaba en unos 1000 años luz (probablemente mucho menos) por lo que, tanto las naves como las civilizaciones que puedan llevar en su interior, pueden ser fácilmente alcanzadas por los actuales exploradores.

El 2 de abril de 3303, los comandantes Lexic y EfilOne localizaron en el sistema Alaunus la primera Nave Generacional, llamada Lycaon. Se trata de un buque muy antiguo, cuya tripulación y pasaje parece haber sucumbido a los efectos de una plaga incontrolada que brotó en su interior. Como se esperaba, la nave no estaba lejos de los mundos centrales de la Burbuja, en este caso a tan solo 50 años luz, por lo que no es aventurado indicar que pueden encontrarse otras en un futuro (para más información, se puede consultar en este enlace el listado de Naves Generacionales encontradas hasta la fecha)

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