#Lugares Donde Vivir. Quphieth.

Quphieth

Un mundo independiente en el que los amos feudales de tierras son “ayudados” por el Imperio para que éste mundo y su interesante biología no caigan en manos de la Federación.

El sistema Quphieth fue visitado en primer lugar por Augustus Brenquith, un rico excéntrico de la antigua Tierra quién paso la segunda mitad de su vida explorando y abriendo nuevos sistemas estelares. El era uno de los grandes exploradores pioneros, y dejo la Tierra en un Griffon class freighter muy modificado. Su nave fue extraordinariamente alterada, para permitirle hacer saltos muy largos (para el momento) y mucho del espacio de carga fue cambiado a soportes vitales y cápsulas de mensajes. Dejó la Tierra justo tras la tercera guerra de las algas y juró no volver. Su intención era de explorar los sistemas estelares de alrededor y proveer de un legado de planetas habitables a la humanidad.


Durante un período de 35 años, cápsulas de mensajes desde Brenquith volvieron al sistema Sol, llevando noticias de los nuevos mundos o planetas peligrosos que habían encontrado. Cada nueva llegada incentivó una oleada de colonos del planeta madre al nuevo mundo. Sus descripciones de los planetas que visitó son a menudo poéticas y, tras tanto tiempo sin compañía humana, bastante poco fiables, pero siempre fueron grandes eventos en los medios de comunicación.

Su descripción inicial de Quphieth se centró  mayoritariamente en la rica y diversa vida del continente principal, y concluyó, erróneamente, de su reconocimiento aéreo inicial que no había vida animal grande presente, solo una gran variedad de insectos y plantas.  El mundo es ahora famoso por la peculiar biología ya que ha producido satisfactoriamente el mayor número de formas de vida no-standares (ni plantas ni animales ni hongos) hasta la fecha. Todas las criaturas de Quphieth combinan características que llevan a la clasificación como planta y animal, de acuerdo a los standares Terrestres y aún sorprenden a la comunidad científica a día de hoy.


El sistema es ahora mayormente famoso por las llamadas “palmeras susurrantes”, que producen sonidos e imitan los ruidos de las criaturas voladoras locales. Estas plantas procedentes de enormes bosques y el ruido creado por los planimales imitan el sonido de una violenta tormenta que ha de ser escuchada para ser creída. Los visitantes del sistema son restringidos, y la exportación de las especies locales ha sido estrictamente controlada tras el incidente Doleviera. Es inusual que den permiso a viajes individuales a ninguna de las islas, ya que los científicos aún están intentando catalogar las formas de vida locales.

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