Consejos Experiencias Y Vivencias De Un Comandante Experto. Zonas de conflicto.

Buenas y bienvenidos comandantes al  cuarto capítulo de la serie “Consejos, trucos y vivencias de un comandante experto”. En la entrega de hoy tal y como prometimos hablaremos de las zonas de conflicto.

Como bien sabéis ésta serie está dividida en 3 partes tal como su título indica. Estas son: un consejo, un truquillo y una vivencia.

1- RES o CZ?
Una de las preguntas habituales que todo comandante se hace alguna vez es si las zonas de conflicto dan más beneficios que las zonas de extracción de recursos, sin embargo no hay una respuesta concreta a esta pregunta ya que hablamos de dinámicas donde el beneficio neto/tiempo es muy relativo.
Mientras que en un RES puedes toparte con el pez gordo de turno o bien vagar durante un buen rato por una instancia donde no merece la pena ni gastar munición, en una zona de conflicto tienes una afluencia constante de enemigos a los que hacer frente.
Cada tipo de nave presente en la zona de conflicto tiene asignado un valor, por poner un ejemplo, derribar una Eagle proporciona 5000 créditos en bonos de combate, mientras una Corvette suele rondar los 80.000 o más.
También existe la posibilidad de que las facciones envueltas en la guerra te ofrezcan misiones de eliminar pilotos de la facción enemiga, son muy lucrativas pero requieren un esfuerzo considerable por la cantidad de enemigos a los que abatir… Esto nos lleva a:

2- ¿Ejército de un solo hombre?
Antes era factible adentrarse en una zona de conflicto solo con naves pequeñas, ahora en la 2.2 o vas con naves dedicadas de combate o lo pasarás mal, muy mal.
Los misiles pueden dejarte fuera de combate fácilmente, o al menos inutilizarte módulos de importancia capital como los thrusters, además de los infames pilotos de Asp con railguns ahora hay también vipers con aceleradores de plasma que no fallan ni un disparo… En la actualidad las zonas de conflicto son verdaderos campos de batalla donde los errores se pagan caros.
Por eso no hay nada mejor en estas ocasiones que formar ala con amigos, hay muchas estrategias que podéis poner en práctica; ante todo hay que tener siempre claro dónde nos encontramos con respecto a nuestro compañeros y aliados NPC y tener en cuenta el rango de los enemigos a los que decidamos hacer frente.

3- La guerra, la guerra nunca cambia
Hoy viene a explicarnos su vivencia un piloto anónimo curtido en mil batallas. Sus palabras son las siguientes:
‘’ ¿Así que no te importa escuchar el relato de un pobre anciano?  En fin. Por aquella época los conflictos estaban a la orden del día ya que la burbuja se estaba expandiendo.
Fue una época de oro para los mercenarios como yo, formaba parte de los Fantasmas de Vega, todo el mundo nos temía y respetaba, porque podíamos luchar codo a codo con cualquier facción y al día siguiente reducirla a cenizas.
Yo por aquel entonces pilotaba una cobra, era grácil y rápida, pero no se llevaba muy bien con los agujeros de bala… mi labor dentro de la wing era la designación de objetivos, para ello lo primero que hacía era adentrarme en plena batalla sin escoger bando, buscaba al objetivo enemigo más peligroso, me aseguraba una posición ventajosa, seleccionaba facción y abría fuego para llamar su atención, entonces me retiraba. La velocidad de la Cobra me permitía alejarme de las demás naves sin demasiados daños, el pobre ingenuo que me perseguía no sabía que para cuando llegara a mi posición le esperaban mis compañeros de ala, cuyas naves eran una anaconda y una Fer-de-Lance, te puedes imaginar cómo acababa la cosa.
Sin embargo, no todo era tan fácil como parece, muchas veces mis compañeros se retiraban para recargar escudos o bien para reparar sus naves, quedándome yo solo en el fragor de la batalla. No sé por qué un día me dio por medirme a una nave de descenso federal estando solo, fue una temeridad… Cosas de la juventud, supongo.

Recuerdo que me situé a sus seis y disparé con todo lo que tenía, era relativamente fácil mantenerme fuera de su arco de fuego, pero no había reparado en su escolta, una Eagle bastante molesta, aprovechando mi velocidad me alejé de la zona para destruir con seguridad aquel mosquito.
Volví a acercarme a la nave de descenso, me recibió con su cañón de fragmentación que agrietó mi cabina, aun así insistí y me coloqué nuevamente en su zaga, mis multicañones hacían papilla su casco, me relamía pensando en el botín que me iba a lleva pero no reparé en que las luces de proximidad de la cabina se empezaban a encender. Una Anaconda enemiga se abalanzó sobre mí, chocando y destruyendo mi nave casi en el acto, a duras penas pude llegar a la claustrofóbica capsula de escape… En la cual pasé horas y horas maldiciendo mi estupidez hasta que vinieron a recogerme’’.

Así que ahora ya sabéis, siempre hay que tener en cuenta a quién nos enfrentamos, para no asumir riesgos innecesarios, y dónde nos encontramos, para no llevarnos una sorpresa desagradable.

Eso es todo comandantes, nos vemos en el siguiente episodio, que será de comercio, hasta entonces, saludos y Fly Safe!! O7

Escrito por: Danieru Kurosaki

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